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Pectina en Tucumán: cuántas emisiones se evitan al extraerla en origen

Publicada el · 7 min de lectura

Tucumán seca con gas la cáscara de limón y la manda a Europa, donde se extrae la pectina. Si la pectina se extrajera en la provincia, se evitarían unos 780 kg CO₂e por tonelada de cáscara, casi 4 t por tonelada de pectina. La condición es que la planta procese cáscara húmeda durante la zafra.

Mapa del recorrido de la cáscara seca de limón: en camión de Tucumán al puerto de Buenos Aires y en buque hasta Hamburgo.

De dónde sale la pectina y adónde va la cáscara tucumana

La pectina es un polisacárido de la pared celular de la fruta. La industria alimentaria la usa como gelificante y espesante en dulces, lácteos y bebidas. Se extrae con agua caliente acidificada, se precipita con alcohol y se seca hasta polvo; la cáscara de cítricos es su materia prima principal.

Tucumán produjo 1,575 millones de toneladas de limón en 2019 y mandó el 77 % a la industria. Después de extraer jugo y aceite, la cáscara se lava, se prensa y se seca en hornos rotativos: hacen falta unos 19 kg de fruta por kilo de cáscara seca. Esa cáscara se exporta en bolsas de 50 kg como materia prima para pectina. En 2019 la compraron sobre todo Alemania (26 %), Dinamarca (20 %), Francia (13 %), China (12 %) y México (10 %).

La cáscara seca fue el 14 % de los USD 512 millones que exportó la cadena del limón en 2024, a un precio medio de USD 1.216 por tonelada. Son unas 59 mil toneladas en el año.

Mientras tanto, Argentina importa la pectina que consume: 753 toneladas en 2023, por USD 10,6 millones. Una parte llega de Francia, Dinamarca y Alemania, tres de los compradores de la cáscara.

Dos caminos para la misma cáscara

La comparación sigue a una tonelada de cáscara seca por dos caminos, con la pectina consumida en Europa en los dos. Sólo se cuentan las etapas que cambian entre uno y otro.

Hoy: exportar la cáscara
Toda la cáscara se seca con gas natural, de 85 % a 8 % de humedad. Viaja 1.247 km en camión hasta el puerto de Buenos Aires y 12.312 km en buque hasta Hamburgo. La pectina se extrae en Europa.
Con una planta en Tucumán
La planta se instala junto a una de las jugueras, como hoy los secaderos, y en zafra extrae directamente de la cáscara húmeda. La cáscara de las demás jugueras llega en camión; se supuso un recorrido medio de 50 km. Sólo se seca la cáscara que se guarda para operar fuera de zafra. Hacia el puerto y hacia Europa viaja únicamente la pectina, un 20 % de la masa de la cáscara seca.
Recorrido de la cáscara seca de limón de Tucumán a Hamburgo: 1.247 km en camión y 12.312 km en buqueTucumánBuenos AiresHamburgoCamión · 1.247 kmTucumán – Buenos AiresBuque · 12.312 kmBuenos Aires – Hamburgo
Hoy recorren este camino cinco toneladas de cáscara seca por cada tonelada de pectina. Con la extracción en Tucumán lo recorre sólo la pectina. Distancias por ruta y por mar, calculadas con el mismo método que usa la plataforma para el transporte de exportación.

Los secaderos de la provincia operan unos siete meses por año, así que se supone que el 58 % de la cáscara (7 de cada 12 meses) se procesa sin secar. La extracción consume la misma energía en Tucumán que en Europa y se analiza aparte.

Factores y datos usados

Gas natural
2,617 kg CO₂e por m³: 1,957 de la combustión y 0,660 de la producción y el transporte del gas hasta el punto de uso, con los factores del inventario nacional argentino de gases de efecto invernadero.
Secado de la cáscara
200 kWh de energía térmica por tonelada de fruta y 50 kg de cáscara seca por tonelada de fruta, según un trabajo publicado en la Revista Industrial y Agrícola de Tucumán en 2017. Equivale a 414 m³ de gas y 1.084 kg CO₂e por tonelada de cáscara seca.
Transporte
GLEC Framework v3.2, alineado con ISO 14083: camión articulado de 40 a 44 t, 89 g CO₂e por tonelada-kilómetro; portacontenedor seco en la ruta Europa–Sudamérica, 86,2 g CO₂e por TEU-kilómetro con 10 t por contenedor.
Electricidad
Red argentina 2025: 0,221 kg CO₂e por kWh.

El consumo de secado de 14,4 GJ por tonelada de cáscara es el más bajo de los que revisamos. Si el real es mayor, el ahorro también lo es.

Cuánto se ahorra

Por cada tonelada de cáscara seca, el camino actual emite 1.302 kg CO₂e en las etapas comparadas y el de la planta en Tucumán, 523 kg. La diferencia es de 779 kg CO₂e, un 60 % menos.

Secado de la cáscara
1.084 kg CO₂e hoy, 452 kg con la planta en Tucumán: 633 kg menos. Es el 81 % del ahorro.
Camión a Buenos Aires
111 kg CO₂e hoy, 22 kg moviendo sólo la pectina: 89 kg menos.
Buque a Hamburgo
106 kg CO₂e hoy, 21 kg moviendo sólo la pectina: 85 kg menos.
Flete local
27 kg CO₂e más, por llevar hasta la planta la cáscara húmeda de las demás jugueras.

Con un rendimiento del 20 % hacen falta 5 t de cáscara seca por tonelada de pectina, y el ahorro es de 3,9 t CO₂e por tonelada de pectina. Ese rendimiento es un supuesto: los ensayos de laboratorio publicados con cáscara de limón obtienen 12 a 13 %. Con 13 % el ahorro sube a 6,1 t CO₂e por tonelada de pectina, así que el 20 % es la opción conservadora.

Si las 59 mil toneladas de cáscara exportadas en 2024 se procesaran en Tucumán con este esquema, se evitarían unas 46 mil toneladas de CO₂e por año.

Qué supuestos mueven el resultado

El ahorro se mantiene positivo en todos los casos analizados. Sólo la fracción de cáscara que se seca lo mueve de forma apreciable:

  • Planta que opera sólo en zafra, toda la cáscara húmeda: 1.231 kg CO₂e por tonelada de cáscara.
  • Secado con el consumo que publica un fabricante de secaderos, 3,72 MJ por kg de agua evaporada: 986 kg.
  • Contenedores cargados con 6 t en lugar de 10 t: 836 kg.
  • Destino Dinamarca en lugar de Alemania, 13.398 km por mar: 787 kg.
  • Toda la cáscara secada antes de extraer: 146 kg, sólo por transporte.

La energía de la extracción no tiene un inventario industrial público; los estudios disponibles son de laboratorio o de planta piloto. Por eso se calcula cuánta haría falta para anular el ahorro. Frente a Alemania, el primer destino, la red argentina emite menos por kWh (0,219 contra 0,363 kg CO₂), así que la electricidad de la extracción agranda el ahorro. Aun contra una red sin emisiones, la planta tendría que consumir 17,6 MWh por tonelada de pectina para anularlo.

Con el vapor pasa algo parecido. La combustión del gas emite lo mismo en los dos países; la diferencia es la producción del gas argentino, 19 g CO₂e por MJ. Aun suponiendo que el gas europeo no tuviera emisiones de producción, la planta tendría que quemar 205 GJ por tonelada de pectina para anular el ahorro: casi tres veces lo que hoy cuesta secar la cáscara que la origina.

Cuánto gas, flete y agua se ahorra

El mismo cambio de camino también ahorra dinero y agua. Por cada tonelada de cáscara seca que deja de exportarse:

Gas del secado
Procesar el 58 % en húmedo evita quemar 242 m³ de gas por tonelada. A la tarifa de GASNOR para grandes usuarios de Tucumán en la zafra 2024, $156,75 por m³ sin impuestos, son unos USD 41 al dólar mayorista promedio de junio a septiembre de ese año. En el invierno de 2026, con el gas faltante comprado como GNL importado a USD 23 o 24 por millón de BTU, el mismo ahorro sube a USD 183 a 191.
Camión a Buenos Aires
Viajan 0,8 t menos. A $76.960 por tonelada entre Tucumán y Buenos Aires, el costo que publicó FADEEAC en abril de 2026, son $61.568: unos USD 45 al dólar mayorista de ese mes.
Agua
Hasta 3 m³. El agua que se evapora en el secadero viene de la propia fruta, así que secar no consume agua de pozo ni de red. El ahorro está en la extracción: en destino la cáscara seca se rehidrata con agua dulce, y la cáscara húmeda aporta su propia agua, 5,1 m³ por tonelada de cáscara seca. Supone que la extracción usa la misma cantidad de líquido por kilo de cáscara. Esa agua de proceso, en cambio, pasaría a tomarse en Tucumán.

Por tonelada de pectina los valores se multiplican por cinco. Para las 59 mil toneladas exportadas en 2024 serían unos USD 2,4 millones por año en gas con la tarifa de 2024 —hasta 11,3 millones si hubiera que comprarlo todo como GNL—, unos USD 2,6 millones en flete terrestre y alrededor de 176.000 m³ de agua. Son costos evitados, no un análisis de inversión: no incluyen la planta, la energía de la extracción ni el flete de la cáscara húmeda.

El flete marítimo queda fuera de la cuenta. No encontramos una tarifa verificable entre Buenos Aires y Europa y, además, la cáscara se vende FOB: el buque lo paga el comprador europeo. Ese ahorro existe para la cadena, pero no para el exportador tucumano.

Estos ahorros son chicos al lado del valor agregado: cinco toneladas de cáscara seca se venden en unos USD 6.080 FOB, y Argentina importa la pectina a unos USD 14.100 por tonelada.

Conclusión

Extraer la pectina en Tucumán emite menos que exportar la cáscara seca. La ventaja no viene de que la energía argentina sea más limpia, sino de evitar un paso: secar con gas una cáscara que tiene 85 % de agua para mandarla al otro lado del océano.

El secado tampoco lo exige la extracción. La pectina se extrae en agua caliente acidificada, así que en destino la cáscara seca vuelve a hidratarse. El agua que se evapora con gas en Tucumán sirve para conservar y transportar la cáscara, no para el proceso.

Hay además un beneficio que no es de emisiones: el secado es el mayor consumidor de gas de las plantas citrícolas, justo en el invierno, cuando el gas del NOA no alcanza. En julio de 2026 parte de la cáscara quedó sin secar por falta de gas. La extracción también usa vapor, así que el balance de gas en zafra depende del diseño de la planta.

La condición más exigente es técnica: la cáscara fresca se degrada rápido por sus propias enzimas y por fermentación. Una planta que extraiga en húmedo tiene que estar junto a las jugueras o estabilizar la cáscara antes de extraer. Si terminara secando toda la cáscara, el ahorro bajaría a 146 kg CO₂e por tonelada.

Fuentes

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